martes, 25 de noviembre de 2008

La navidad

La palabra "navidad" es una contracción de "natividad", que significa natalicio. Esta fiesta hizo su aparición en la Iglesia Católica y de allí se extendió al protestantismo y al resto del mundo.

En todo el mundo latino no hay una tradición más universal y que nos unifique e identifique tanto como la celebración anual de las festividades de Navidad. Su sola mención trae emociones, excitación y alegría en los niños, días de fiesta y buenos ratos en los jóvenes, así como gratas añoranzas y la esperanza del re-encuentro con familiares desplazados o amigos de siempre en los mayores.

Día de las Velitas 7 y 8 de diciembre

El 8 de diciembre es el día en que celebra la anunciación del arcángel a María, aunque realmente muy pocos colombianos lo saben. Este día en especial, y algunas veces también el 7 de diciembre se da en Colombia la celebración llamada “El día de las velitas” o “El alumbrado” en la cual todas las familias colombianas encienden centenares de velas en los andenes de las calles convirtiendo las ciudades y los campos en una hermosa tierra alumbrada por miles y miles de pequeñas lucesitas. La pólvora resuena en todos los rincones de la patria y las obras de arte hechas con velas le dan un toque especial a la noche.

24 de diciembre la Navidad

Las casas se adornan al estilo ya tradicional en todo el mundo, las guirnaldas, el árbol de navidad, el pesebre (representación de la natividad) junto a los cuales se ha rezado la novena de aguinaldos durante los nueve días anteriores a la navidad al ritmo de oraciones y villancicos (No hay Colombiano que no haya crecido al ritmo de “ven ven ven, ven a nuestras almas niñito..” y “tutaina tuturuma tutaina tuturumaina…”). Claro, recientemente han aparecido variantes tan singulares como las novenas bailables que es rematar la novena con una rumba.

31 de diciembre fin del año

El 31 de diciembre es otra fiesta, muchas veces mucho mayor que la del 24, las familias y los amigos se reúnen para celebrar con todo el fin de año. El aguardiente, el ron, el merengue, la salsa, el vallenato, el porro, la cumbia, en fin, todos los ritmos se hacen presentes este día. Canciones especiales de estas fechas suenan y resuenan una y otra vez (quien no ha escuchado aqui en Colombia “faltan cinco pa´las doce…” y “Yo no olvido el año viejo…”) En muchas regiones del país, se acostumbra a construir un muñeco con ropa vieja, relleno de guasca de plátano, o cualquier otro material inflamable , a este muñeco se le rellena de pólvora de toda clase y se coloca en una parte especial de la casa donde todo el mundo lo vea (esto hace de esta práctica todo un arte. En algunas regiones del país, se hacen concursos del muñeco mejor creado y se hacen desfiles impresionantes). A las doce de la noche en punto, mientras la familia en pleno se confunde en abrazos y besos y deseos de un feliz año, el muñeco es incinerado ante la vista de todos en señal de que el año ha muerto y como bienvenida al nuevo año que comienza. También es muy común la creencia en los agüeros de fin de año, ponerse ropa interior amarilla, salir con las maletas en la manos a darle la vuelta a la casa para poder viajar a alguna parte en el nuevo año, las doce uvas al ritmo de las doce campanadas, la cabañuela según la cual como te vaya la noche del 31 es como te irá en el año y como sea el clima los doce primeros días de enero, así sera durante los doce meses de año (el 2 de enero nos dice como será febrero, etc.).